Tenemos en nuestra cabeza un montón de ideas, cosas que hacer, citas, plazos de entrega, preocupaciones,…

Queremos hacer más de lo que podemos en el tiempo que tenemos. A pesar de las dificultades avanzamos, pero hay días en que las cosas no salen como queremos y en un momento todo se derrumba ante nuestros ojos.

Ese proyecto que no terminas, ese cliente que no te paga, ese email que no llega, esa cita que se te ha olvidado,… Es imposible no ponerse a llorar, gritar a alguien, desesperarte, enfadarte,… caer secuestrada por nuestras emociones.

¿Cómo evitamos esto?

Desarrollando nuestra inteligencia emocional: ponerle inteligencia a tus emociones, para que las domines tú y no que ellas te dominen a ti. Implica descubrir nuevas formas de ser mejores empresarias, emprendedoras, jefas, personas.

Existen un montón de estudios e investigaciones sobre la materia (te recomiendo todo lo que puedas leer de Daniel Goleman), gracias a los que sabemos que no es suficiente con sólo ser inteligentes a nivel intelectual. Si queremos construir relaciones auténticas, sostenibles y que nuestra empresa o emprendimiento crezca, necesitamos desarrollar nuestra inteligencia emocional.

Por eso es importante entender a nuestras emociones, conocerlas y reconocer cuál es el mensaje que nos quieren dar. Cuando logramos entenderlas y actuamos en consecuencia, evitamos que se transformen en un estado de ánimo.

Las emociones conectan la razón con nuestro cuerpo. Gestionarlas adecuadamente impacta positivamente en nuestra vida a todos los niveles.

Algunos consejos para que desarrolles tu inteligencia emocional son los siguientes:

  1. Sé consciente de tus emociones: ¿están a favor o en contra?

¿Puedes registrar y ponerle nombre a lo que sientes en cada momento?

Las personas con alta inteligencia emocional pueden registrar lo que les pasa en cada momento. Utilizan sus emociones como guía hacia la acción. Desarrollan una actitud positiva para seguir adelante con su proyecto, con su empresa más allá de las dificultades y aprenden de cada situación.

  1. Rodéate de gente positiva.

Si quieres que tu proyecto, tu empresa, tu emprendimiento crezca de forma saludable, es clave que elijas gente positiva a tu lado. Somos el reflejo de las personas con las que más tiempo pasamos.

Las personas con alta inteligencia emocional seleccionan cuidadosamente con quién desarrollar su negocio, su empresa. Se dan tiempo para conocer a las personas de manera profunda. No se dejan llevar por las apariencias.

  1. Da las gracias por todas las cosas buenas que te suceden.

Las personas emocionalmente inteligentes cuidan sus pensamientos y sus palabras. Saben que éstos generan su realidad, por eso, expresan gratitud.

¿En qué estás poniendo más foco? ¿En agradecer o en buscar errores ajenos y en acciones no constructivas en tu trabajo?

Es importante que logres un buen equilibrio entre el pensamiento crítico y el reconocimiento sincero. Poder ver lo bueno en la otra persona, no sólo aquello que tiene que mejorar. Más allá de lograr tus objetivos, tómate el tiempo para celebrar todo lo que consigues.

Es clave reconocer el trabajo y esfuerzo de las demás personas de forma oportuna y auténtica. Agradece a las personas cada vez que lo merezcan mientras llevas adelante tu proyecto, tu empresa, tu emprendimiento.

  1. Aumenta la confianza en ti misma.

Cree en tu potencial y en todas tus capacidades. Es importante que creas que puedes superar los obstáculos y que tienes la capacidad para superar las dificultades y los momentos de crisis. Debes hacer esto por ti misma haciendo hincapié en sus cualidades y talentos.

  1. No tengas miedo de expresarte.

No dejar que las emociones te dominen no es lo mismo que no demostrarlas.

Es importante que sepas explicar lo que sientes y expresar tu opinión, pero debes hacerlo  de manera racional y equilibrada.

Espero que estos cinco consejos te ayuden a ser más inteligente emocionalmente.

¿Conoces alguno más? Puedes compartirlos en los comentarios.

¡Qué tengas un buen día!

Mónica Carreguí
Mónica Carreguí

Directora de Novum Consultoría, consultoría de formación. Enamorada de los idiomas, la formación profesional dual, el mundo emprendedor entre las mujeres y las nuevas tecnologías y redes sociales. Defensora de la colaboración y del networking. Co-fundadora de Reinventhadas Asociación de Mujeres Emprendedoras.